En Chile el 88 % de las empresas ya usa IA. Solo el 13 % la implementa de verdad.
El estudio SONDA Tech Trends 2026 muestra un salto de adopción sin precedentes en un año, pero también que la mayoría avanza sin estrategia, sin talento y sin integración. El mapa exacto de dónde se atascan las empresas chilenas.

Hace un año, el 16 % de las empresas chilenas decía usar inteligencia artificial. Hoy es el 88 %. El dato viene de la segunda edición del estudio SONDA Tech Trends, recogido por la Asociación Nacional de Avisadores (ANDA) el 21 de agosto de 2026, y describe uno de los saltos de adopción tecnológica más rápidos que ha visto el país.
La segunda parte del dato es la que importa: de ese 88 %, solo el 13 % tiene una implementación avanzada.
El mapa de la adopción
El estudio permite ver en qué etapa está cada empresa:
- 40 % explora o desarrolla pilotos;
- 30 % aplica IA en algunos procesos;
- 13 % tiene una implementación avanzada;
- 53 % reconoce tener solo lineamientos generales, sin una estrategia clara.
Los usos más frecuentes son la optimización de procesos (29 %) y el análisis de datos (27 %). Y un dato de gobierno corporativo: en el 41 % de los casos la iniciativa la lidera la gerencia general o el directorio, lo que confirma que la IA ya se discute arriba, no solo en el área de tecnología.
Dónde se atascan
Las tres barreras que reportan las empresas son conocidas, y ninguna es tecnológica:
- Falta de talento (25 %): no hay quién lo haga, o quien lo hace no sabe cómo aterrizarlo en el negocio.
- Integración (20 %): la IA no conversa con los sistemas donde ocurre la operación.
- Ausencia de estrategia (19 %): se usa, pero nadie definió para qué.
Cómo leer estos números si diriges una empresa
Este estudio coincide, con matices, con lo que muestran Gartner y McKinsey a nivel global: la adopción se disparó, la transformación no. Lo que aporta el dato chileno es la etapa: la mayoría de las empresas está entre el piloto y el uso parcial, con una estrategia que no existe o cabe en una frase.
Para un gerente, eso tiene tres implicancias directas.
La ventaja competitiva sigue disponible
Si el 87 % de tus competidores está en pilotos, usos parciales o simple curiosidad, llegar a una implementación real —IA dentro de los procesos que mueven ingresos y costos— sigue siendo diferenciador. Todavía. Este tipo de ventanas no duran mucho.
El cuello de botella es la estrategia, no la herramienta
El 53 % que reconoce tener solo lineamientos generales no necesita otra suscripción. Necesita responder tres preguntas: qué procesos, para qué resultado y quién es responsable. Sin eso, cada nuevo piloto añade dispersión.
La integración es el trabajo real
Que la integración sea la segunda barrera confirma algo que vemos en cada empresa: la IA que vive en una pestaña del navegador no transforma nada. La que vive dentro del CRM, del sistema de operaciones o del flujo de atención, sí. Y llevarla ahí es trabajo de diseño, no de compra.
Qué haríamos con este dato
Antes de lanzar el próximo piloto, hacer un mapa de la operación: qué procesos existen, cuáles son intensivos en tiempo o en decisiones repetitivas, dónde se pierde dinero o clientes por lentitud. Sobre ese mapa, elegir uno, definir un indicador y llevar la IA a ese proceso hasta que el indicador se mueva. Después, el siguiente.
Pasar del 88 % al 13 % no es cuestión de más tecnología. Es cuestión de dejar de usar la IA para "cosas" y empezar a usarla para procesos.
Ese mapa es, literalmente, el punto de partida de nuestro trabajo: saber dónde está la IA escondida en tu empresa.


